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Alimentación de verdad
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Cómo cuidar los dientes de tu felino

Los gatos no son muy fans de que les revisen los dientes y lengua, pero no está de más saber que de vez en cuando hay que prestarles atención para evitar problemas futuros. ¿Que por dónde se empieza? De entrada necesitarás tiras de gasa estériles o un cepillo de dientes de goma suave, pasta de dientes creada especialmente para gatos y un poquiiiiito de paciencia. ¡Allá vamos!

Casi siempre tendemos a pensar que el cepillado dental es algo más de perros que de gatos, ¡pero nada de eso! Los felinos, aunque son tremendamente limpios, también necesitan una ayudita cuando se trata de dentaduras relucientes. Prestar especial atención a sus dientes puede evitar futuros problemas como el exceso de sarro, la gingivitis, periodontitis u otras afecciones de carácter más grave.

Para empezar, lo que debes tener a mano es un buen cepillo de dientes específico, o unas gasas (estas pueden hacer función de cepillo sin problemas, solo tienes que enrollarlas cuidadosamente en tu dedo índice) y una pasta de dientes específica (¡no la de humanos!). Si es la primera vez que tu felino pasa por esto, lo ideal es que empieces por cepillarle solo uno o dos dientes, y que poco a poco vayas aumentando sesión tras sesión. Así evitarás cualquier tipo de posible miedo 🙂

¿Cómo cepillarle los dientes?
1. Primero consigue que se sienta relajado, ¡con calma y amor!

2. Suavemente levanta su labio superior y cepilla de forma delicada y descendente la parte exterior de los dientes.

3. Puedes emplear tus dedos pulgar e índice para conseguir que tu gato abra un poquito la boca, siempre con delicadeza.

4. Después, cepilla la cara interior de sus dientes. Siguiendo la misma técnica que con la parte exterior 🙂

5. Cuando acabes: dosis de mimos y un poquito de agua.

¿Cada cuándo debes cepillarlos?
Esta pregunta es difícil de responder, porque la rutina puede variar en función de la cantidad de sarro que acumule el felino o lo poco o mucho que le guste esta práctica. Lo ideal sería hacerlo cada día, pero llevándolo a cabo de 2 a 3 veces por semana sería suficiente para mantener una higiene adecuada.

Recuerda hacerlo siempre con máxima suavidad, y ten en cuenta que no todos los felinos reaccionan igual de bien. Si ves que se vuelve una tarea imposible, recurre a tu veterinario para que sea él quien evalúe el estado de sus dientes y encías, y en función de ello programar o no una limpieza dental en la clínica.

¿Cómo puedes limpiarle los dientes sin que te arañe o huya hasta el fin del mundo?
Lo ideal sería habituar al felino desde que es pequeñito, en pleno periodo de socialización, así conseguiremos que acepte este proceso de forma extra positiva. Pero en la inmensa mayoría de casos empezamos a hacer esto cuando el gato es ya adulto, así que no es de extrañar que huya a toda velocidad en cuanto nos vea con el cepillo en mano, ¡o hasta que nos llevemos un buen zarpazo!

En estos casos lo ideal es crear un ambiente tranquilo, para que el felino se sienta lo más cómodo posible. El refuerzo positivo también se convertirá en tu mejor aliado: palabras bonitas y calmas, mimos y caricias.

¿Qué otros cuidados dentales puedes ofrecerle?
¡La alimentación también puede ayudarte a cuidar de sus dientes! Por ejemplo, la comida en seco es útil para mantenerlos limpios, ya que a medida que lo mastica las partículas de alimento raspan sus dientes, actuando de cepillo y eliminando la placa.

También hay algunos snacks especialmente diseñados para ayudar a combatir el sarro, pregunta en tu tienda de confianza y verás que hay cientos de propuestas.